Bueno, bueno, habrá que movilizar un poco el cotarro que nos venimos abajo!!
Creo que la historia de la botella se nos ha olvidado un poco a tod@s (venga, va, decirme que solo a mí y esta entrada no vale pa ná)
El caso es que si es así, o Cesi la mujer con un bebé tan pequeñajill@ no puede... pues los y las que tengamos dos minutines vamos jugando y escribiendo esta idea a ver donde va a parar no??
Bueno, sea como fuere se me ocurre que podíamos buscar ese huequito para vernos y voy a proponer...el 6 de febrero sábado para ir a Soto, a Érase y si puedo, intentar liar a Diana la cuentacuentos para que suba!! O vernos nosotr@s (igual hacerle el lío será más fácil si le pedimos que cuente un cuento para nosotros y nos de un par de consejos, pero aquí en Madrid... )
A ver que os parece la propuesta!!?
un besote y a lo largo de la semana, quien quiera, que abra una nueva entrada por aquí o por mail y cada uno que escriba su aportación al nuevo cuento...
besos de colores
Mónica
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Paseaba la niña por la playa, con el gesto triste, las olas le golpeaban en los pies, cuando de repente vio como una ola traía un objeto que radiaba los colores del arco iris, impaciente se acercó a recogerlo, no daba crédito, se vio inmersa en una haz de luz muy potente.
ResponderEliminarRespiró hondo, sin saber porqué las lagrimas le cubrían las mejillas, pero eran de felicidad.
Cogió el objeto y salió corriendo hacia su casa, quería compartirlo con su madre.
Ya más despacio por el camino comprobó que era una botella, en su interior descubrió que contenía diez piedras preciosas en forma de corazón.
Su madre al verla llegar enseguida supo que a su hija le había sucedido algo maravilloso.
Juntas observaron la botella y decidieron fundirla y hacer un cofre de cristal para guardar esas 10 piedras preciosas que curaron a la niña de su mal.
Victoria, Belén, Cesi, Rubén, Coral, Ana, Mónica, Virginia, Mayte.
Gracias, mil besos
Consuelo
que bonita eres consuelo hija!!
ResponderEliminaraysssssss!!
besitos
M.